Seguramente mis dos lectores se acuerdan de aquella magnifica caricatura de los 4 Fantásticos en donde unos amigos que volaban un cohete experimental pasaron por una tormenta de radiación cósmica y adquirieron poderes sobrehumanos que los convirtieron en el Hombre Elástico, la Antorcha Humana, la Mujer Invisible y el inigualable “Guapo Ben”.
Pues bien, si se acuerdan de ellos -¡felicidades, tienen una estupenda memoria!- y si no, pues no importa porque no es de ellos de los que pienso hablar aquí, sino de los 4 Purusharthas (Purusha…what???!) o fines de la existencia en la tradición hindú.
Ahí les va como está la cosa: Resulta que a diferencia de nuestro hemisferio donde a veces nos quebramos la cabeza para encontrarle UN fin a la existencia y a veces no se lo hallamos (pregúntenle a Sartre) entre los habitantes del Subcontinente monzónico la vida no tiene uno, sino 4 fines (la fertilidad imaginativa ha de ser consecuencia de tanta lluvia) y quien quiera vivir a plenitud debe buscar no uno sino TODOS cada día (¿ahora entienden por qué sus divinidades tienen 4 cabezas y 10 brazos?)
Estos 4 fines de la existencia son:
A) Dharma: Buscar la autorrealización a nivel moral, hacer obras buenas, practicar las virtudes: ser honesto, caritativo, valiente, tolerante, etc.
B) Artha: Lograr el éxito, crear riqueza, generar los medios económicos para vivir bien y sostener una familia, aprender, crear, participar en nuestra comunidad, tener amigos, autorrealizarse a nivel social, intelectual y económico.
C) Kama: experimentar placer (y no nomás del de la ídem), disfrutar una buena comida, regocijarse en las habilidades físicas (hacer deporte, caminar), apreciar una buena música, leer un buen libro. Autorrealizarse a nivel de los sentidos.
D) Moksha: buscar la liberación de las cadenas de la existencia, practicar el desapego a las cosas, orar o meditar, ser de utilidad al prójimo. Autorrealizarse a nivel espiritual.
Así es amiguitos, en la India el concepto de felicidad, como en Aristóteles, es all-inclusive – por el mismo módico esfuerzo incluye nuestra dimensión física, moral, social, intelectual, económica y espiritual- y dice el Mahabharata que si no intentamos lograr un poquito de cada uno de estos fines en nuestra vida cotidiana somos unos pobres diablos (o en términos de Jung, unos neuróticos):
“La virtud, el placer, la riqueza y la liberación deben buscarse al mismo tiempo. Quien sólo tiene uno es desdichado. Quien se concentra en dos es mezquino; quien tiene tres es mediocre. El hombre feliz busca su plenitud y, por lo mismo, intenta realizarlos todos.”
Así que ya lo saben, para que le vayan ganando la carrera a la neurosis (que en estos días de calor y humo anda en Ferrari por las calles de la ciudad) vayan haciendo una lista de las actividades de cada uno de estos fines para incluir en su día y si no, pues busquen “psicoterapeutas” en la Sección Amarilla.




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